Mónaco y Montecarlo, paraíso de las evasiones de impuestos

Mónaco es conocido a nivel mundial por muchas razones, entre ellas, por la familia real más famosa y controversial de Europa, el casino de Montecarlo y por ser considerado un paraíso fiscal. La economía de este pequeño Principado, ha crecido exponencialmente gracias a los ingresos que tiene por los casinos de juegos de azar.

El casino de Montecarlo es uno de los atractivos más importante de Mónaco, éste es propiedad de la Societé des Bains de Mer, la cual es una empresa pública, donde el gobierno tiene la mayor participación. Al igual que los principales hoteles y clubes que son determinantes para la industria del turismo del pequeño país.

Los casinos de Mónaco, la joya de la corona

Cuando escuchamos de Mónaco, es inevitable pensar en el famoso Casino de Montecarlo. A pesar de que no es el único, es el más famoso. Su nombre está relacionado con estrellas de cine, millonarios y miembros de la realeza europea. Este legendario casino también cuenta con espectáculos de ópera y ballet lo que realza su imagen legendaria.

Los ingresos que percibe el pequeño principado por la actividad económica que se lleva a cabo en los casinos, son verdaderamente altos, por lo que representan una parte importante de la economía. Recordemos que fueron los casinos los que reactivaron la economía monegasca durante el reinado de Carlos III.

Mónaco, un verdadero paraíso

El segundo país más pequeño del mundo, se ha definido como un paraíso para el contribuyente, debido a que ofrece a los inversores unas ciertas ventajas en cuanto a no cancelar impuesto sobre la renta y un sistema fiscal de baja tributación.

Mónaco comenzó a convertirse en un paraíso fiscal a finales del siglo XIX, cuando el príncipe Carlos III, inició las operaciones del Casino de Montecarlo y eliminó los impuestos de bienes personales y de mobiliario. Hoy en día, se ha convertido en un lugar turístico de interés el cual es visitado por miles de personas durante todo el año.

El principado ha logrado posicionarse como uno de los países más ricos del mundo, donde el PIB por habitante es de 220.000 euros por habitante. Ha logrado diversificar sus servicios y fomentado la creación de industrias con bajo impacto ambiental. Sus habitantes no pagan impuesto sobre la renta por lo que se conoce como el paraíso del contribuyente.

Muchas veces se ha relacionado al llamado paraíso fiscal con el lavado de dinero. Aunque esta aseveración es cierta en muchos casos, Mónaco no ofrece los Servicios financieros tipo offshore, lo que evitaría la evasión de impuestos en otras jurisdicciones fiscales.

En cualquier caso, recientemente Mónaco ha firmado convenios con 12 países, con la finalidad de cooperar para eliminar el fraude fiscal. A cambio solicita se le retire la denominación de Paraíso fiscal que ostenta desde hace algunos años.

Lo cierto es que Mónaco tiene una economía diversificada que se apoya en varias vertientes: el turismo, el sector inmobiliario, los servicios financieros, los casinos e inclusive un sector industrial, por ello la gran demanda para vivir en este paraíso que lo tiene todo.